Siempre adoré al monstruo de las galletas, el muñeco al que vi triturar cientos de galletas con su boca porque era incapaz de tragarlas. Creo que de ahí le venía la ansiedad.
A la entrada de Santiago por el Camino Francés había una fábrica de galletas de la que aún tengo en el cerebro el olor que unas pocas veces percibí de pequeño.
Un día hace un par de años, ví allí al meta-mostruo de las galletas: un engendro que no contento con triturar las galletas, trituraba la mismísima fábrica de las galletas.
De la vieja nave de Cuétara apenas quedaba rastro. El edificio, cerrado a cal y canto desde hace más de una década, estaba siendo derribado para dejar espacio a una macrourbanización de viviendas, que solo Dios sabe si llegará a ejecutarse tal y como se planificó cuando el sector inmobiliario cabalgaba en la cresta de la ola.
"(...) Ahora, como nunca, era suya la absurda capacidad de sentirse fuera de lugar en todos lados.
Era algo nuevo: ser eterno observador, estar invariablemente en el exterior.
Al no ser propietario de ellos, los paisajes se pueden observar con mucha mayor precisión que antes, pero también uno es ajeno al panorama, incapaz de tocar el suelo, de sentir la brisa.
La sensación de extrañeza era permanente. Sombra que recorría paisajes de otros, actor en escenario prestado y en obra equivocada, personaje de película ranchera en una comedia italiana.
El vacío podía producirse en cualquier momento, intensificarse la normal sensación de estar fuera de lugar. (...)"
The bus pulled into the station And her heart leapt with elation She had reached the destination Where she’d always yearned to be A young girl from the country Who had left her home and family To come to the Golden City Golden City by the sea.
And all who sought to bind her From the past she’d left behind her Well, here they would not find her Here she would be free The dreams that had died slowly In that brown and dusty valley Would live again in the Golden City Golden City by the sea.
Sally come home, Sally come home Home to me, Sally come home
Now she’d always been a dreamer And her dreams made her a prisoner She built a wall of them around her And gave no-one else a key Always restless and unhappy And always, always, lonely She dreamed of the Golden City Golden City by the sea.
Now, shining all around her In it’s promise and it’s wonder The dream that had sustained her Had become reality So she gripped her suitcase tightly And with the future beckoning brightly She went down to the Golden City Golden City by the sea.
This story is an old one It’s a tired and often-told one And you can write the ending Just as well as me A short and sordid journey Street kid to whore to junkie Living in the Golden City Golden City by the sea. And while they buy and sell our children And while they poison them and kill them We turn ourfaces from them With casual cruelty A young girl from the country Far from her home and family Lost in the Golden City Golden City by the sea.
El autobus llegó a la estación y su corazon saltó con euforia habia llegado a su destino donde siempre anheló estar una joven chica de campo que habia dejado su hogar y familia Para venir a la Ciudad Dorada Ciudad Dorada junto al mar
Y todos los que intentaron atarla desde el pasado que deja atras aqui no la encontrarán aqui ella será libre los sueños que murieron lentamente en aquel valle marrón y polvoriento revivirán otra vez en la Ciudad Dorada Ciudad Dorada junto al mar.
Sally vuelve a casa Sally vuelve a casa a casa, a mi Sally vuelve a casa Ella siempre fue una soñadora y sus sueños la hicieron prisionera construyo con ellos un muro a su alrededor y no dio a nadie la llave siempre impaciente e infeliz y siempre, siempre, solitaria soñaba con la Ciudad Dorada Ciudad Dorada junto al mar.
Ahora, brillando a su alrededor En su promesa y su maravilla El sueño que la mantenía se ha hecho realidad Por lo que agarro fuerte su maleta y con el futuro haciendo señas luminosas bajó la Ciudad Dorada
Ciudad Dorada junto al mar
Esta historia es una vieja historia cansina y muchas veces contada podriais escribir el final tan bien como yo un corto y sórdido viaje de adolescente callejero a puta y yonki viviendo en la Ciudad Dorada Ciudad Dorada junto al mar.
Y mientras compran y venden a nuestros crios y mientras los envenenan y matan volvemos la cara con despreocupada crueldad Una joven chica de campo lejos de su hogar y familia Perdida en la Ciudad Dorada Ciudad Dorada junto al mar
Ponme en el yunque, Oh Dios. Golpéame y martilleame hasta ser un clavo de acero. Méteme en las vigas que juntas sostienen un rascacielos. Toma remaches al rojo y úneme a los pilares centrales. Haz que sea el gran clavo que sujeta al rascacielos a través de las noches azules hasta las blancas estrellas.
Traba es, para mi gusto, la mejor playa que las que conozco.
Posee, casi tres kilómetros de arena blanca y fina, golpeados por un mar feroz, donde el baño es peligroso por las corrientes. En contraste la barra de arena es el dique natural de una laguna salobre, de aguas cálidas y mansas que se conecta con un canal, solo abierto completamente durante las mareas vivas, con la masa salvaje que brama delante de ella.
La laguna y la playa cierran por el Oeste un fértil valle triangular que alumbró a la Casa de Traba unos de los linajes más importantes del Norte Ibérico en los siglos XI y XII. Orlan el valle unas elevaciones llamadas "Os Penedos de Traba", coronados por grandes rocas de caprichosas formas. En las mismas los historiadores sitúan las Aras Sixtianas de sacrificios rituales, descritas por los geógrafos del s.II Plinio y Ptolomeo.
La oscura laguna de Traba se dice que nació para tragarse a la ciudad de Valverde, castigada según las versiones por Dios o por el apóstol Santiago por su falta de fe ante las prédicas cristianas.
En todo el Noroeste, en Galicia y, en particular, en la Costa da Morte, hay muchas leyendas sobre ciudades sumergidas como Duio (Fisterra); la de Gomorra, en la ría de Corcubión, que desapareció mientras sus habitantes se daban a la gula; la de Vilaverde, frente a la playa del mismo nombre en Moraime(Muxía); la de A Fonte de Ricamonde (Carnota), donde se dice que se esconde una ciudad romana...