domingo, septiembre 13, 2009

La tórtola y el Ave-Fénix

-«¡Qué feliz suerte la suerte tuya!»
-decía al Fénix la Tortolilla.-
«¿Mueres? ¡Qué importa, si más dichosa,
»después renaces de tus cenizas,
»y otra vez tornas a estos lugares
»cual tornar suelen las golondrinas
»y aquí recoges tus ilusiones
»y haces perpetuas tus alegrías!
»¿Por qué contigo tal privilegio?
»La parca en tanto siega mi vida;
»huyo estos valles, y jamás vuelvo...
»¿Por qué conmigo tal injusticia?»-

-«¡Ay! no te halague, -contestó el Fénix,-
»esta ficticia fortuna mía.
»Yo vivo sola, sola en el mundo;
»yo no he probado ni una caricia;
»no tuve amores; no tengo prole;
»soy planta estéril, ave maldita.
»Mas tú, cuitada, tú amaste siempre;
»tú has sido madre, ¿qué mejor dicha?
»¿Por qué te dueles de una existencia
»que es tan hermosa con ser efímera?
»¿Ser feliz quieres? Sigue el consejo
»que yo he seguido: Tórtola amiga,
»nunca desdeñes tu propia suerte;
»nunca la ajena te inspire envidia.»-

Felipe Jacinto Sala
La tórtola y el Ave-Fénix

Visto en: Rua Nova - Santiago de Compostela

BSO: la críptica Flightless Bird - Pájaro sin vuelo - Iron and Wine

9 comentarios:

  1. Precioso poema y gran enseñanza, solemos envidiar la suerte de otros, mientras que nuestra propia suerte nos parece poca cosa.
    Un saludo.

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  2. Será porque eres fría, querida Fenix.

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  3. »nunca desdeñes tu propia suerte;
    »nunca la ajena te inspire envidia.»-

    Buena enseñanza

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  4. una enseñanza que conviene tener a mano en alguna ocasion :)

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  5. ¡Ups!
    "Este vídeo se ha suprimido debido a una infracción de los términos de uso".
    Un saludo Don Amio.

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  6. Arreglado !!!

    la canción merece ser oída pese a las reglas del yutuf

    Gracias Hombre de Hojalata!!!

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  7. Sí, es preciosa.
    Gracias, Amio.

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