Recostados contra el cierre de la finca, los dos jubilados, agrietadas ya sus pieles por largas jornadas de trabajo a la intemperie, miraban los campos.
Hacía ya rato que había amanecido pero aún la escarcha de enero pintaba de blanco hojas y ramillos.
- ¿Lo echas de menos?- dijo uno.
- ¿El qué?
- El trabajo, digo. Si echas de menos las mañanas como esta teniendo tanta faena por delante.
- Solo echo de menos los ratos buenos que haberlos los hubo. Pero hay muchas cosas que tuve que hacer que no querría que volvieran.
- Es posible que tengas razón,..., si, ...pero a mi se me llevan los demonios cuando veo a otros trabajando estos campos.
- ¿Los demonios?, a mi ya tendrán ocasión de llevarme, cuando vea que estos campos ya no los trabaje nadie... ... ¿qué? ¿seguimos el paseo?.
Visto en: Ribeiras del Sar, Bertamiráns, Ames
BSO: Working Man's Blues - Bob Dylan