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miércoles, enero 18, 2012

Vecinos













En efecto, si un hombre ocioso mira a un rico, se apresura a labrar, a plantar, a gobernar bien su casa.
 

El vecino excita la emulación del vecino, que se apresura a enriquecerse, y esta envidia es buena para los hombres.

Con él, el alfarero envidia al alfarero, el obrero envidia al obrero, el mendigo envidia al mendigo y el aeda envidia al aeda.

Trabajos y días





Visto en: Plaza de Colón - Madrid

BSO: Neighbour, Neighbour - Vecino, Vecino - ZZTOP

domingo, marzo 13, 2011

Los rascacielos se harán tan altos...















En los rascacielos
del próximo mercado
cabrán millones de mininenes
con sus minimadres
y sus minipadres
orgullosos de sus miniorgasmos
que fecundaron con
miniesperma
a los minióvulos.

Y los rascacielos
se harán tan altos...
que cuando caigan,
se caerán para siempre.



Compact-poems







Visto en: Hotel Siru en Pza Rogier - Bruselas - Bélgica


BSO: Tower Song - La Canción de la Torre - Townes van Zandt

You built your tower strong and tall
Can't you see, it's got to fall someday
.

viernes, enero 07, 2011

Plegarias del Acero

 
Ponme en el yunque, Oh Dios.
Golpéame y martilleame hasta ser un clavo de acero.
Méteme en las vigas que juntas sostienen un rascacielos.
Toma remaches al rojo y úneme a los pilares centrales.
Haz que sea el gran clavo que sujeta al rascacielos a través de las noches azules hasta las blancas estrellas.

Traduccion libre de Prayers of Steel de Carl Sandburg



Visto en: las Cuatro Torres desde estacion Chamartín- Madrid

BSO: Skyscraper blues - Blues del Rascacielos - Jonah Smith (recientemente descubierto)

lunes, agosto 30, 2010

Jornadas Adnamantinas

Si, "Amio" estaba en Almazán (Soria)

Uno de los nombres que se le dió a la vila fue "ad Numantiam" (hacia Numancia) por ello el gentilicio de Almazán derivó hacia "adnamantino".

Almazán tiene un papel decisivo en la historia de España por ser el lugar donde en 1375 se firmó la paz entre los Reinos de Castilla y Aragón.

Almazán era un marquesado del Conde de Altamira. La denominación de Altamira hace referencia a la fortaleza de Altamira, cerca de Brión, en Galicia, donde los señores poseían un castillo que fue cabeza de sus primitivos estados y desde donde gobernaban también el condado de Trastámara ( del latín "Tras Tamaris" más allá del Río Tambre)

En Almazán murió el dramaturgo Tirso de Molina en 1648.

Durante la Guerra de la Independencia Española, en 1810, fue incendiada por las tropas francesas, con motivo de la tenaz resistencia que encontraron en el interior de la villa.

Pese a ello, Almazán conserva un notable patrimonio encabezado por sus iglesias, conventos y palacios, que unido a sus murallas (no en vano se dice que su nombre deriva de "bien fortificada"). Tampoco es menos destacable el paseo junto al Duero o los frondosos pinares que rodean a la ciudad.

Visto en: Puerta de la Villa - Almazán - Soria

BSO: Entradilla - La Musgaña (el mejor grupo de España, como ellos mismos decían al presentarse en sus conciertos)


miércoles, julio 21, 2010

La resurrección de las Torres do Allo



Las Torres do Allo, es uno de los pazos más antiguos de Galicia. Incluso se dice, aunque sin la suficiente certeza, que se edificó sobre una antigua torre demolida por los Reyes Católicos.

En su larga historia paso por todo tipo de avatares, pero desde los años 50 en que dejó de estar permanentemente habitado, su deterioro fue siendo notable.

Lo conocí en los años 90 cuando casi era una ruina. Sus fuertes muros resistían pero todo el interior y la cubierta se habían venido abajo y algunas piezas significativas habían sido expoliadas.

Supe hace tiempo de su compra por la Diputación de A Coruña y su proyecto de restauración, pero hasta el fin de semana pasado no lo visité otra vez. Pese a que el interior no pudo ser reconstruido, y ahora, adecentado, alberga una modestísima exposición, el aspecto externo y su entorno, vuelve a recordar lo que en un día pudo haber sido.

Estoy seguro que los antiguos moradores volverían a posar gustosos en su fachada.



Visto en: Torres do Allo - Zas (A Coruña)

BSO: Shadow of Time - Sombra del Tiempo - Nightnoise


Video:
Torres do Allo por Xoan Arco da Vella

martes, mayo 11, 2010

La Torre Eiffel: tejido de hierro

Entrada Elaborada para el Proyecto "VOLVIENDO LA VISTA ATRÁS"
"... Pero adonde va el gentío con un silencio como de respeto es a la torre Eiffel, el más alto y atrevido de los monumentos humanos.

Es como el portal de la Exposición. Arrancan de la tierra, rodeados de palacios, sus cuatro pies de hierro: se juntan en arco, y van ya casi unidos hasta el segundo estrado de la torre, alto como la pirámide de Cheops: de allí fina como un encaje, valiente como un héroe, delgada como una flecha, sube más arriba que el monumento de Washington, que era la altura mayor entre las obras humanas, y se hunde, donde no alcanzan los ojos, en lo azul, con la campanilla, como la cabeza de los montes, coronado de nubes. Y todo, de la raíz al tope, es un tejido de hierro.

Sin apoyo apenas se levantó por el aire. Los cuatro pies muerden, como raíces enormes, en el suelo de arena. Hacia el río, por donde caen dos de los pies, el suelo era movedizo, le hundieron dos cajones, les sacaron de adentro la arena floja, y los llenaron de cimiento seguro. De las cuatro esquinas arrancaron, como para juntarse en lo alto, los cuatro pies recios: con un andamio fueron sosteniendo las piezas más altas, que se caían por la mucha inclinación: sobre cuatro pilares de tablones habían levantado el primer estrado, que como una corona lleva alrededor los nombres de los grandes ingenieros franceses: allá en el aire, una mañana hermosa, encajaron los cuatro pies en el estrado, como una espada en una vaina, y se sostuvo sin parales la torre: de allí, como lanzas que apuntaban al cielo, salieron las vergas delicadas: de cada una colgaba una grúa: allá arriba subían, danzando por el aire, los pedazos nuevos: los obreros, agarrados a la verga con las piernas como el marinero al cordaje del barco, clavaban el ribete, como quien pone el pabellón de la patria en el asta enemiga: así, acostados de espalda, puestos de cara el vacío, sujetos a la verga que el viento sacudía como una rama, los obreros, con blusa y gorro de pieles, ajustaban en invierno, en el remolino del vendaval y de la nieve, las piezas de esquina, los cruceros, los sostenes, y se elevaba por sobre el universo, como si fuera a colgarse del cielo, aquella blonda calada: en su navecilla de cuerdas se balanceaban, con la brocha del rojo en las manos, los pintores.

¡El mundo entero va ahora como moviéndose en la mar, con todos los pueblos humanos a bordo, y del barco del mundo, la torre en el mástil! Los vientos se echan sobre la torre, como para derribar a la que los desafía, y huyen por el espacio azul, vencidos y despedazados.

Allá abajo la gente entra, como las abejas en el colmenar: por los pies de la torre suben y bajan, por la escalera de caracol, por los ascensores inclinados, dos mil visitantes a la vez; los hombres, como gusanos, hormiguean entre las mallas de hierro; el cielo se ve por entre el tejido como en grandes triángulos azules de cabeza cortada, de picos agudos.

Del Primer estrado abierto, con sus cuatro hoteles curiosos, se sube, por la escalinata de hélice, al descanso segundo, donde se escribe y se imprime un diario, a la altura de la cúpula de San Pedro. El cilindro de la prensa da vueltas: los diarios salen húmedos: al visitante le dan una medalla de plata.

Al estrado tercero suben los valientes, a trescientos metros sobre la tierra y el mar, donde no se oye el ruido de la vida, y el aire, allá en la altura, parece que limpia y besa: abajo la ciudad se tiende, muda y desierta, como un mapa de relieve: veinte leguas de ríos que chispean, de valles iluminados, de montes de verde negruzco, se ven con el anteojo; sobre el estrado se levanta la campanilla, donde dos hombres, en su casa de cristal, estudian los animales del aire, la carrera de las estrellas, y el camino de los vientos.

De una de las raíces de la torre sube culebreando por el alambre vibrante la electricidad, que enciende en el cielo negro el faro que derrama sobre París sus ríos de luz blanca, roja y azul, como la bandera de la patria.

En lo alto de la cúpula, ha hecho su nido una golondrina..."

La Exposición de París
José Martí (1889)

Visto en: Campos Elíseos - Paris

BSO: Paris Blues - por el gran Django Reinhardt

sábado, agosto 15, 2009

Extiende tus alas

(...)
¿Quién sabe? Acaso yo soy
el espíritu del hombre
cuando remonta su vuelo
a un mundo que desconoce,
cuando osa apartar los rayos
que a Dios misterioso esconden,
y analizarle atrevido
frente a frente se propone.
(...)

José de Espronceda. Extracto de "El Diablo Mundo"


Visto en
: Gran Vía y Plaza de España - Madrid

BSO: Spread Your Wings (Extiende tus alas) - Queen

domingo, julio 12, 2009

Las Cuatro Torres (Madrid Skyline 3)

... Casi todo aquel día caminó sin acontecerle cosa que de contar fuese, de lo cual se desesperaba, porque quisiera topar luego luego con quien hacer experiencia del valor de su fuerte brazo. Autores hay que dicen que la primera aventura que le avino fue la del Puerto Lápice; otros dicen que la de los molinos de viento; pero, lo que yo he podido averiguar en este caso, y lo que he hallado escrito en los Anales de la Mancha, es que él anduvo todo aquel día, y, al anochecer, su rocín y él se hallaron cansados y muertos de hambre; y que, mirando a todas partes por ver si descubriría algún castillo o alguna majada de pastores donde recogerse y adonde pudiese remediar su mucha hambre y necesidad, vio, no lejos del camino por donde iba, una venta, que fue como si viera una estrella que, no a los portales, sino a los alcázares de su redención le encaminaba. Diose priesa a caminar, y llegó a ella a tiempo que anochecía.

Estaban acaso a la puerta dos mujeres mozas, destas que llaman del partido, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada; y, como a nuestro aventurero todo cuanto pensaba, veía o imaginaba le parecía ser hecho y pasar al modo de lo que había leído, luego que vio la venta, se le representó que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata, sin faltarle su puente levadiza y honda cava, con todos aquellos adherentes que semejantes castillos se pintan. (...) y así, con estraño contento, llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte, armado y con lanza y adarga, llenas de miedo, se iban a entrar en la venta; pero don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoroso rostro, con gentil talante y voz reposada, les dijo:

-No fuyan las vuestras mercedes ni teman desaguisado alguno; ca a la orden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas como vuestras presencias demuestran.


Miguel de Cervantes Saavedra
El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha - Primera Parte: Capítulo II
Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote

Visto en: llegando a Madrid desde Barajas

BSO: Bright Lights, Big City - Taj Mahal en el Montreux Jazz Festival (imprescindible)



Contenido extra:
  • Otro par de vistas de las cuatro torres un poco más tarde [ 1 y 2 ]
  • De como no es la primera vez que alucino con las cuatro torres [ 1 y 2 ]

domingo, junio 28, 2009