"La escuela es un edificio que tiene cuatro paredes con el futuro dentro."
Lon Watters (*)
La fotógrafa de la Hispanic Society, Ruth Matilda Anderson viajó a Pontevedra en 1924 y retrató una escuela, que poco después pasó de tener el futuro dentro a contener el pasado.
Su diseño estaba dirigido al despertar los sentidos, la imaginación, la inteligencia y la creatividad, acercando a los alumnos el mundo moderno y cosmopolita que habían conocido los fundadores. Sin olvidarse de la desigualdad de oportunidades existentes y de falta de promoción educativa de la población más desfavorecida.
Por eso las fundaron Gratuitas y con Medio-Internado, pensando principalmente en los niños: huérfanos, hijos de padres en paro, o de los que no ganaban lo suficiente. No solo no cobraban, sino que procuraban tener buen profesorado y medios pedagógicos, facilitaban a sus alumnos los libros y material escolar, y les daban la comida del mediodía (potaje y pan).
Las escuelas (una de Niños y una de Niñas) llegaron a alcanzar los 400 alumnos.
Sobre los dos escalones, que dan acceso del patio al edificio, se emplazaron las sentencias que guiarían su funcionamiento:
“la sabiduría es riqueza y la ignorancia pobreza”
“la instrucción engrandece al hombre y contribuye al bienestar social”.
Las escuelas contaban con un "Museo Pedagógico" del que todavía se conservan animales disecados, caparazón de la tortuga carey, mandíbulas y omoplato de ballenas, pieles y cuernos de diversos animales, corales, yakares y cocodrilos, flechas y arcos indios; una radiografía de 1920; un versículo del evangelio en 116 idiomas, mostrando la universalidad del cristianismo; modelos en escayola coloreada de partes del cuerpo humano; juegos de diseño y ensamblaje de construcciones básicas en madera; cuadro sinóptico y fotográfico de los Papas; Aparatos de agricultura, agrimensura, física y química....
Además se conserva un cuadro de ex alumnos y donde estaba colocados (nombre, lugar de origen, profesión, empleo), para testimoniar y motivar el aprovechamiento escolar.
Los dos patios del edificio escolar fueron diseñados como una continuación del Museo, un aula abierta rodeando los terrenos recreativos. Están decorados con relieves educativos, abecedario gigante, cuerpos geométricos, la hora en los relojes de diversas capitales del mundo, las montañas más altas del mundo, el paisaje lunar, el vulcanismo y las trombas marinas, los principales ríos del mundo, hay una reproducción de capiteles y columnas de diversos estilos arquitectónicos, así como de estilos de arquitectura religiosa, dos globos terráqueos, el sistema solar, y el nombre de los principales ríos españoles.
La escuela organizaba de Paseos y Excursiones de práctica escolar para los alumnos de la primaria, acompañados de sus maestros, quienes, sin prescindir de la lección teórica del día, les debían explicar cuanto a su vista fuere digno de atención. Y, a fin de que los alumnos desarrollaran su facultad de observar y discurrir, los alumnos de las secciones más adelantadas debían escribir una memoria descriptiva de sus impresiones y observaciones.
You who are on the road Must have a code that you can live by And so become yourself Because the past is just a good bye.
Teach your children well, Their father's hell did slowly go by, And feed them on your dreams The one they picked, the one you'll know by.
Don't you ever ask them why, if they told you, you would cry, So just look at them and sigh and know they love you.
And you, of tender years, Can't know the fears that your elders grew by, And so please help them with your youth, They seek the truth before they can die.
Teach your parents well, Their children's hell will slowly go by, And feed them on your dreams The one they picked, the one you'll know by.
Don't you ever ask them why, if they told you, you would cry, So just look at them and sigh and know they love you. .
Vosotros que estáis en el camino debéis tener un código que pueda guiarte Y por ello se tu mismo porque el pasado es solo una despedida
Enseña bien a tus hijos el infierno de sus padres irá pasando y aliméntalos con tus sueños el que ellos elijan será por el que serás conocido.
Nunca les preguntes por qué si te lo dijeran llorarías Solo mírales y suspira sabiendo que te aman
Y tu, de tiernos años no puedes conocer los miedos con los que crecieron tus mayores y por eso por favor ayúdales con tu juventud Ellos buscan la verdad antes de que puedan morir.
Enseña bien a tus padres, el infierno de sus hijos irá pasando poco a poco aliméntalos con tus sueños el que eligieron será por el que serás conocido. Nunca les preguntes por qué si te lo dijeran llorarías Solo mírales y suspira sabiendo que te aman
El empeño de que los chiquillos adquieran sentimientos patrióticos en la escuela es tan bien intencionado como inútil.
Un profesor, por muchos himnos que haga entonar a sus alumnos, no les inculcará el amor a la patria; no existen procedimientos pedagógicos para eso, como no los hay para inculcar el amor a la familia.
Las síntesis sentimentales no surgen en nosotros a fuerza de razonar, sino a fuerza de vivir. El amor a la familia nace del ambiente del hogar; el amor a la patria nace del ambiente colectivo; y el más sublime de los amores, el amor a la humanidad, nace del ambiente elevado que flota por encima de los siglos y de las fronteras.
Examine cada uno su remota niñez, busque lo que era para él entonces la idea de patria, y encontrará algo grotesco, cuando no el vacío. Es lo que ocurre con las ideas religiosas. Si poco a poco es retirado de la enseñanza lo que se refiere a los cultos, acabaremos por eliminar también de ella el culto patriótico. En la escuela no se debe adorar, sino comprender. Pero la verdad no tiene patria. No hay una manera patriótica de hacer multiplicaciones, de preparar el oxígeno ni de construir un muro, y si hay una geografía y una historia patriótica, es porque son falsas [...]