LEÑADOR 1°.— ¡Ay luna que sales! Luna de las hojas grandes.
LEÑADOR 2°.— ¡Llena de jazmines de sangre!
LEÑADOR 1°.— ¡Ay luna sola! ¡Luna de las verdes hojas!
LEÑADOR 2°.— Plata en la cara de la novia.
LEÑADOR 3°.— ¡Ay luna mala! Deja para el amor la oscura rama.
LEÑADOR 1°.— ¡Ay triste luna! ¡Deja para el amor la rama oscura!
(Salen. Por la claridad de la izquierda aparece la LUNA. La escena adquiere un vivo resplandor azul.)
LUNA.— Cisne redondo en el río,
ojo de las catedrales,
alba fingida en las hojas
soy; ¡no podrán escaparse!
¿Quién se oculta? ¿Quién solloza
por la maleza del valle?
La luna deja un cuchillo
abandonado en el aire,
que siendo acecho de plomo
quiere ser dolor de sangre.
¡Dejadme entrar! ¡Vengo helada
por paredes y cristales!
¡Abrid tejados y pechos
donde pueda calentarme!
¡Tengo frío! Mis cenizas
de soñolientos metales
buscan la cresta del fuego
por los montes y las calles.
Pero me lleva la nieve
sobre su espalda de jaspe,
y me anega, dura y fría,
el agua de los estanques.
Pues esta noche tendrán
mis mejillas roja sangre,
y los juncos agrupados
en los anchos pies del aire.
¡No haya sombra ni emboscada.
que no puedan escaparse!
¡Que quiero entrar en un pecho
para poder calentarme!
¡Un corazón para mí!
¡Caliente!, que se derrame
por los montes de mi pecho;
dejadme entrar, ¡ay, dejadme!
Federico García Lorca Bodas de Sangre. Tercer acto. Cuadro Primero.
¡Fita aquel branco galán, olla seu transido corpo! É a lúa que baila na Quintana dos mortos. Fita seu corpo transido, negro de sombras e lobos. Nai: A lúa está bailando na Quintana dos mortos. ¿Quén fire potro de pedra na mesma porta do sono? ¡É a lúa! ¡É a lúa na Quintana dos mortos! ¿Quén fita meus grises vidros cheos de nubens seus ollos? É a lúa, é a lúa na Quintana dos mortos. Déixame morrer no leito soñando con froles d'ouro. Nai: A lúa está bailando na Quintana dos mortos. ¡Ai filla, co ár do céo vólvome branca de pronto! Non é o ar, é a triste lúa na Quintana dos mortos. ¿Quén brúa co-este xemido d'imenso boi melancónico? Nai: É a lúa, é a lúa na Quintana dos mortos. ¡Si, a lúa, a lúa coronada de toxos, que baila, e baila, e baila na Quintana dos mortos!
... Quedaba en último término la clase supersticiosa de los ignorantes, que no se contentan con ignorar, sino que saben lo que no es, y respecto de la Luna sabían demasiado; algunos de ellos consideraban su disco como un bruñido espejo por cuyo medio se podían ver desde distintos puntos de la Tierra y comunicarse sus pensamientos. Otros pretendían que de las mil Lunas nuevas observadas, novecientas cincuenta habían acarreado notables perturbaciones, tales como cataclismos, revoluciones, terremotos, diluvios, pestes, etc., es decir, que creían en la influencia misteriosa del astro de la noche sobre los destinos humanos. La miraban como el verdadero contrapeso de la existencia: creían que cada selenita correspondía a un habitante de la Tierra, al cual estaba unido por un lazo simpático; decían, con el doctor Mead, que el sistema vital le está enteramente sometido, y sostenían con una convicción profunda que los varones nacen principalmente durante la Luna llena y las hembras en el cuarto menguante, etcétera. Pero tuvieron, al fin, que renunciar a tan groseros errores y reconocer la verdad, y si bien la Luna, despojada de su supuesta influencia, perdió en el concepto de ciertos cortesanos toda su categoría, si algunos le volvieron la espalda, se declaró partidario suyo la inmensa mayoría.
El Departamento de Estudios Inútiles de Academia Cajander, ha conseguido un logro histórico gracias a la actuación de una moderna Garganta Profunda. [Me refiero al Watergate no me sean...]
De los archivos desclasificados de la NASA les han pasado bajo cuerda esta prueba definitiva de que el "supuesto" alunizaje fue filmado en un descampado en los alrededores de Madrid, donde en la época comenzaban a florecer "los pisitos".
Por fin algo que hará callar a toda esa gente, como el autor de La Conspiración Lunar ¡Vaya timo!, que está a sueldo de la CIA empeñándose en seguir manteniendo sus trasnochadas teorías pseudocientíficas.
Lo encontrará, el viajero, en un recóndito rincón de la Ciudad Vieja de Estocolmo, en la pequeña plazuela nacida tras la demolición de una casa en los sesenta, junto a dos edificios donde antiguamente se jugaba a la pelota.
Tendrá que mirar con detalle, ya que su escaso palmo de altura puede hacer que pase desapercibido, al ojo novato, junto al único arbolillo de la plaza. Sin embargo, el pequeño tamaño que le dió su creador, Liss Eriksson, no hace más que engrandecerlo. Su sencillez hace que sea suyo el espacio del resto de la plaza.
Preguntando, el viajero sabrá que los vecinos lo llaman Olle pero que su verdadero nombre es Pojke som tittar på månen (Niño mirando a la Luna) aunque responde también por Järnpojken (Niño de Hierro/Iron Boy).
A boy with a coin he found in the weeds With bullets and pages of trade magazines Close to a car that flipped on the turn When God left the ground to circle the world
A girl with a bird she found in the snow Then flew up her gown and that’s how she knows That God made her eyes for crying at birth Then left the ground to circle the Earth
A boy with a coin he crammed in his jeans Then making a wish he tossed in the sea Walked to a town that all of us burn When God left the ground to circle the world
Un niño con una moneda que encontró en la hierba con balas y páginas de folletos comerciales Cerca de un coche que volcó en la curva cuando Dios emprendió el vuelo para dar la vuelta al mundo
Una niña con un pájaro que encontró en la nieve Cuando voló desde su camisón fue como supo que Dios hizo sus ojos para llorar al nacer Luego emprendió el vuelo para dar la vuelta al mundo
Un niño con una moneda que metió en sus vaqueros luego, pidiendo un deseo, la lanzó al mar, caminó hasta una ciudad que todo nosotros quemamos cuando Dios emprendió el vuelo para dar la vuelta al mundo
Los comentarios habidos en los post de mis recientes viajes denotan una mezcla de (sana) envidia y compasión que voy a tratar de ejemplificar en esta entrada y la siguiente.
Budapest, es una ciudad realmente impresionante. Sus orígenes se remontan a un campamento celta, donde los romanos fundaron una villa. Realmente, la actual Budapest procede de la fusión de tres ciudades Buda y Obuda a un lado del Danubio y Pest en la orilla contraria. En sus más de 2000 años de historia ha sufrido invasiones de turcos, mongoles, magyares...
Pero lo que sobrecoge al viajero es el esplendor (no igualado por ninguna de las ciudades que conozco) que alcanzó entre finales del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial. En esa época fue l la verdadera capital económica del Imperio Austrohúngaro (Viena era la Capital Imperial, más vinculada a realeza).
Si haber pasado unos días en esta bella ciudad, haber estado alojado en uno de sus espectaculares hoteles, y haber posteado algún comentario en este blog asomado en un puente mientras contemplaba el reflejo de la luna llena sobre el Danubio, no es envidiable... entonces pocas cosas lo son. ;-)
...y dejemos los compadecimientos para el próximo post...
... Salió de él, encaminó sus pasos hacia la oscura alameda que conduce al Duero, y aún no había penetrado en ella, cuando de sus labios se escapó un grito de júbilo.
Había visto flotar un instante y desaparecer el extremo del traje blanco, del traje blanco de la mujer de sus sueños, de la mujer que ya amaba como un loco.
Corre, corre en su busca, llega al sitio en que la ha visto desaparecer; pero al llegar se detiene, fija los espantados ojos en el suelo, permanece un rato inmóvil; un ligero temblor nervioso agita sus miembros, un temblor que va creciendo, que va creciendo y ofrece los síntomas de una verdadera convulsión, y prorrumpe al fin una carcajada, una carcajada sonora, estridente, horrible.
Aquella cosa blanca, ligera, flotante, había vuelto a brillar ante sus ojos, pero había brillado a sus pies un instante, no más que un instante. Era un rayo de luna, un rayo de luna que penetraba a intervalos por entre la verde bóveda de los árboles cuando el viento movía sus ramas.
Habían pasado algunos años. Manrique, sentado en un sitial junto a la alta chimenea gótica de su castillo, inmóvil casi y con una mirada vaga e inquieta como la de un idiota, apenas prestaba atención ni a las caricias de su madre, ni a los consuelos de sus servidores.
-Tú eres joven, tú eres hermoso -le decía aquélla;- ¿por qué te consumes en la soledad? ¿Por qué no buscas una mujer a quien ames, y que amándote pueda hacerte feliz?
-¡El amor!... El amor es un rayo de luna -murmuraba el joven ...
Y ¡que demonios! también necesitaba un buen post para poner como BSO una de mis canciones favoritas (de la que no he escuchado todavía un versión mala).