Llegó a Compostela prácticamente a la vez que yo, y, desde entonces, los suaves acordes de su guitarra acarician al paseante casi desde cualquier esquina de ese escenario que es la zona vieja de Santiago.
No dude el viajero en pararse a disfrutarlo.
No dude tampoco, tras dejar caer unas monedas en la funda de su guitarra, en adquirir uno de sus magníficos CDs. Siempre que lo escuche, desde la lejanía de su casa, podrá oler otra vez la piedra húmeda y echará de menos que, en la grabación, las campanas de la Catedral no sigan el compás.
No dude el viajero en pararse a disfrutarlo.
Detrás de su oscuro rostro impenetrable adivinará una sonrisa.
No dude tampoco, tras dejar caer unas monedas en la funda de su guitarra, en adquirir uno de sus magníficos CDs. Siempre que lo escuche, desde la lejanía de su casa, podrá oler otra vez la piedra húmeda y echará de menos que, en la grabación, las campanas de la Catedral no sigan el compás.
Visto en: Rua do Villar - Santiago de Compostela
BSO: All of me - Jazzman en Compostela.