Moragas acostumbraba, despachada ya la diaria consulta, mandar que enganchasen la berlinita o el milor, tomar consigo a Nené, y emprender un paseíto de tres kilómetros hasta su quinta en miniatura, enclavada al margen del camino real, en el alto de la Erbeda, graciosa aldeílla poblada de lavanderas y panaderas y salpicada de casas de campo.
Cuatro tapias, ni muy altas ni muy recias; un trozo de verja de hierro que permitía ver desde la carretera los cenadores de madreselva y la fuente del jardín; un palomarete en el patio; sobre quince gallinas ponedoras; hasta dos docenas de frutales; cuatro o seis coníferas de moda; alguna col y mucha enredadera, animaban a la diminuta morada donde el Doctor pasaba las mejores horas de su vida.
¿Y qué más podía necesitar un hombre de estudio y pensamiento, sino aquella sala fresca y silenciosa, aquel despacho donde las clemátidas y las francesillas se metían por la ventana a curiosear los libros, aquella galería encristalada que brindaba el siempre movido espectáculo de la carretera, aquel palomar lleno de nidos y arrullos, aquel comedor que tenía en los chineros, en vez de ricas porcelanas, limpios cristales y blancas lozas, entreveradas con camuesas olorosas de la anterior cosecha -porque no había otro frutero?
La piedra angular - Capítulo VI
Emilia Pardo Bazán
Visto en: Galería de la Casa Europa - antigua Casa Simeón - Vista Alegre Santiago de Compostela
La Finca Vista Alegre o Finca Simeón, debido a que perteneció a esa renombrada familia de banqueros, posee una casona de estilo colonial de principios del XX, hoy denominada Casa Europa, se utiliza actualmente para alojamiento de académicos universitarios. BSO: Beneath the balcony - bajo el balcón - Iron and Wine (siempre llegando dentro)